«Me suena al abrir la boca, pero no me duele. ¿Es normal?» Es una de las preguntas que más escucho en consulta, muchas veces de pasada, al final de una sesión por otro motivo.
La respuesta corta: un chasquido sin dolor no suele ser algo grave ni urgente. Aun así, merece la pena que lo valore un especialista. Ese ruido es una señal de que la articulación no se está moviendo como debería, y a menudo se puede mejorar. Además, a veces va unido a otros problemas de la mandíbula o del cuello que conviene tratar a tiempo.
Qué es ese ruido
La mandíbula se une al cráneo por dos articulaciones, una delante de cada oreja: las articulaciones temporomandibulares, o ATM. Entre el hueso de la mandíbula y el del cráneo hay un pequeño disco que hace de amortiguador.
Cuando ese disco está algo adelantado respecto a su posición habitual, al abrir la boca el hueso «salta» por encima de él y vuelve a colocarse debajo. Ese salto es el clic que oyes o notas con los dedos. A veces suena otra vez al cerrar.
Es algo muy común en adultos. Que sea frecuente no significa que haya que ignorarlo: indica que la articulación está trabajando con cierta sobrecarga.

¿Va a ir a peor?
No tiene por qué. Muchas personas conviven años con un chasquido estable. Pero cuando aparecen otros factores, como apretar los dientes, el estrés o un problema de cuello, el ruido puede acompañarse de dolor, rigidez o pequeños bloqueos.
Para un chasquido no hacen falta tratamientos irreversibles, como limar los dientes o hacer ortodoncia solo para quitar el ruido. Lo que sí suele venir bien es un tratamiento conservador de fisioterapia: trabajar la movilidad y el control de la mandíbula, relajar la musculatura que la sobrecarga y revisar el cuello. Con ello se busca que la articulación se mueva mejor y, en muchos casos, que el ruido disminuya.
Señales para pedir cita cuanto antes
Si además del ruido tienes alguno de estos signos, no lo dejes pasar:
- Dolor delante de la oreja, en la sien o en la cara al masticar, bostezar o hablar.
- La boca se queda trabada un momento (al abrir o al cerrar) y tienes que moverla para soltarla.
- Te cuesta abrir del todo: por ejemplo, no te caben tres dedos de canto entre los dientes.
- El ruido ha cambiado: antes era un clic y ahora es un roce como de arena.
- Dolor de cabeza en las sienes que empeora al masticar.
Y acude primero al médico o al dentista si notas que de repente los dientes no encajan como antes, si la cara se ha vuelto asimétrica, si has tenido un golpe en la barbilla o si el dolor aparece como descargas eléctricas de segundos.
Qué puedes hacer tú desde hoy
Mientras lo valoramos, estos gestos sencillos ayudan a no sobrecargar la articulación:
- Bosteza con control, sin abrir la boca al máximo. Poner la lengua en el paladar al bostezar ayuda.
- Trozos pequeños: corta la manzana o el bocadillo en lugar de morderlos enteros.
- Deja el chicle y evita morder bolígrafos o uñas.
- Dientes separados en reposo. Lo normal es que los dientes solo se toquen al masticar o tragar. Si te pillas apretando, separa los dientes y deja los labios juntos.
Cómo lo valoramos en Fisioelysium
La primera visita sirve para entender de dónde viene ese chasquido y qué lo mantiene:
- Te pregunto cuándo empezó, qué lo empeora y si aprietas los dientes de día o de noche.
- Mido cuánto abres la boca, cómo se mueve la mandíbula y en qué momento aparece el ruido.
- Exploro también el cuello, porque mandíbula y cervicales trabajan juntas y es frecuente que estén implicadas a la vez.
- Te explico lo que he encontrado y te propongo un plan adaptado a ti.

El tratamiento combina terapia manual, ejercicios específicos para la mandíbula y pautas para el día a día. Cuando hay que valorar una férula o algo de la boca, me coordino con tu dentista.
Preguntas frecuentes
¿El chasquido de mandíbula se puede quitar?
En muchos casos se reduce con ejercicios específicos y terapia manual, aunque no siempre desaparece del todo. El objetivo es que la articulación se mueva mejor y sin sobrecarga.
¿Tengo que llevar férula?
Depende del caso. La férula la indica el dentista, sobre todo para proteger los dientes si hay bruxismo. En la valoración te digo si creo que conviene consultarlo con él.
¿Me cruje la mandíbula por el estrés?
El estrés puede hacer que aprietes más los dientes, y eso sobrecarga la articulación y los músculos. No es la única causa, pero merece la pena tenerlo en cuenta.
¿A quién acudo primero, al dentista o al fisioterapeuta?
Si sospechas un problema dental o tus dientes han dejado de encajar, al dentista. Si el problema es el ruido, el dolor o la rigidez al mover la mandíbula, el fisioterapeuta puede valorarte directamente y derivarte si hace falta.
¿Te cruje la mandíbula y quieres saber por qué? Escríbeme por WhatsApp al 609 445 905 o llama al 917 127 508 y lo vemos con calma. Puedes leer más sobre cómo trabajamos en la página de fisioterapia para ATM y bruxismo.
Iván Ortega Asensio
Fisioterapeuta · Nº de colegiado 18902
Especializado en ATM, cefaleas y dolor orofacial.
Revisado el 20/10/2026.

Referencias
- Schiffman E, et al. Diagnostic Criteria for Temporomandibular Disorders (DC/TMD). J Oral Facial Pain Headache. 2014;28(1):6-27.
- Manfredini D, Lombardo L, Siciliani G. Temporomandibular disorders and dental occlusion. J Oral Rehabil. 2017;44(11):908-923.
